No hay nada más fome que escribir una bitácora de trabajo. ¿Interés? Ninguno.
Francamente una lata. Lo sucedido a lo mas da para una entrada en la agenda.
Esas cosas sirven para recordar cuando envié un informe o me entrevisté con alguien. Nada tiene que ver con comentar los pormenores cotidianos sobre el trabajo. Eso es a todas luces fome. Para las personas que acostumbramos a escribir todo mezclamos las cosas y terminamos contando anécdotas o situaciones que al fin y al cabo son extra del trabajo.
En el fondo ocurren en el lugar de trabajo, en el trayecto, pero nada del trabajo en si. Al trabajo me refiero a tomar la picota y partir piedras. ¿Qué resulta de eso? A nadie le gusta partir piedras. Eso es trabajo.
Por eso nos esforzamos por tratar de superarnos y salir luego de esa etapa que nos apremia para llegar luego a la siguiente que en definitiva no está ausente de otros problemas, y así. Es otra picota y piedras mas grandes.
Y nos vamos poniendo viejo y la barrera de lo mejor se corre mas lejos, mas inalcanzable, pero como estamos mas viejo somos mas tolerante, pero mas insolentes.
Un viejo es mas insolente.
Eso puede ser entretenido, refugiarse en la edad para decir las barbaridades mas grande que jamas en la vida se nos habría ocurrido decir, pero no me refiero a tratar de tonto a un joven o fea a una niña, sino que increpar a una persona que comete reiteradamente los mismos errores sin que se de cuenta. Los viejos tienen paciencia. Algunos no tanto.
Reclutar gente joven es darse la lata. ya aprenderá.
Francamente una lata. Lo sucedido a lo mas da para una entrada en la agenda.
Esas cosas sirven para recordar cuando envié un informe o me entrevisté con alguien. Nada tiene que ver con comentar los pormenores cotidianos sobre el trabajo. Eso es a todas luces fome. Para las personas que acostumbramos a escribir todo mezclamos las cosas y terminamos contando anécdotas o situaciones que al fin y al cabo son extra del trabajo.
En el fondo ocurren en el lugar de trabajo, en el trayecto, pero nada del trabajo en si. Al trabajo me refiero a tomar la picota y partir piedras. ¿Qué resulta de eso? A nadie le gusta partir piedras. Eso es trabajo.
Por eso nos esforzamos por tratar de superarnos y salir luego de esa etapa que nos apremia para llegar luego a la siguiente que en definitiva no está ausente de otros problemas, y así. Es otra picota y piedras mas grandes.
Y nos vamos poniendo viejo y la barrera de lo mejor se corre mas lejos, mas inalcanzable, pero como estamos mas viejo somos mas tolerante, pero mas insolentes.
Un viejo es mas insolente.
Eso puede ser entretenido, refugiarse en la edad para decir las barbaridades mas grande que jamas en la vida se nos habría ocurrido decir, pero no me refiero a tratar de tonto a un joven o fea a una niña, sino que increpar a una persona que comete reiteradamente los mismos errores sin que se de cuenta. Los viejos tienen paciencia. Algunos no tanto.
Reclutar gente joven es darse la lata. ya aprenderá.
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