sábado, 16 de diciembre de 2017

La organización, el centro de mesa

Desde el inicio, no recuerdo cuando fue el inicio, escribí, porque alguien me enseñó, que cada cultura organizativa, confiere a la organización y a sus miembros una cierta identidad.

 Como un torpedo lo guardé y cada cierto lo sacó a relucir para identificar cuales la situación.

  • En una cultura orientada hacia los resultados, se aprenden criterios de eficiencia, se valoran los logros, se otorga autoridad sobre la base del éxito, se mide el valor de ideas, cosas y gente por su posibilidad de conducir a resultados.
  •  En una cultura orientada hacia el poder, se aprende a conseguir influencia. Los logros, la autoridad y el éxito son considerados tales sólo en relación con la situación de equilibrio político de la organización.
  • En una cultura orientada hacia la gente, el valor es estar en buena relación con los demás. Nada es importante si crea conflicto.
  •  En culturas fundadas en procedimientos, lo importante no es qué se hace, ni a quién sirve, sino si se han seguido las normas que rigen esa acción.  
De estos cuatros puntos, el que mas se acerca a mis preferencias y me siento cómodo, es el cuarto. 

El primer punto es natural. El resultado está presente en todos los aspectos, premios y logros.
El segundo ya es mas complicado. El poder implica "inversión" personal. 
El tercero es casi poético. Ser feliz y esa pomada. 
El cuarto es lo fundamental. Deja fuera los tres primeros. Retiras a la gente y el procedimiento queda.

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