¿Tener objetivos para alcanzar metas y
cambios para mejorar tu estado actual o trabajar bajo un sistema para generar
oportunidades?
Los objetivos han sido algo importante para mí y así
lo he mostrado en el blog. Son el vehículo para alcanzar grandes resultados a
medio plazo y componer tu visión de futuro.
Siempre que hablo de sistema lo he
restringido a la administración de la actividad diaria. Al control de mis
asuntos. Creo firmemente que el concepto se puede trasladar a la gestión de mis
ambiciones.
Pero que es mejor, trabajar por
objetivos o crear un sistema?
¿De
qué me sirven los objetivos?
Los objetivos son una vía sistemática
para alcanzar “grandes” resultados.
Si en un proyecto buscas alcanzar un
resultado – algo a entregar o alcanzar – el propósito del objetivo es el mismo
pero en una magnitud superior: Un gran resultado, un gran logro.
Lo que diferencia un
objetivo de un proyecto es su magnitud y complejidad
¿Cómo
funciona?
1.
Defines un hito de forma precisa y
realista.
2.
A través de una planificación natural
sacas a superficie toda la actividad necesaria para llevarla a cabo.
3.
Estructuras la actividad a realizar en
proyectos y acciones concretas.
4.
Fijas puntos de control, metas
intermedias, para revisar su progreso y corregirlo si es necesario.
Tener
un sistema. ¿De que estoy hablando?
Un sistema persigue mejorar tu situación
actual acumulando capital en forma de capacidades, relaciones u otros
intangibles.
Te mueves bajo unas pautas y un
propósito concreto, los cuales influyen en tus decisiones diarias.
Mejorar hábitos, costumbres, implicarte en proyectos y
actividades que te permitan desarrollar habilidades transferibles que podrás utilizar en un
futuro.
Vivir nuevas experiencias, formarte,
cultivar tus relaciones con una finalidad concreta: abrirte paso en tu sector
profesional. O para ampliar tu abanico de experiencias con el fin de ganar
adaptabilidad y resilencia.
¿Cómo
funciona?
1.
Define como eres y como te gustaría ser.
Puntos fuertes y puntos débiles si lo prefieres. Identifica lo que no te
permite desplegar todo tu potencial:
Dificultad al comunicar tus ideas, mejorar la gestión
del estrés, trabajar mejor en equipo,
actualizar tu perfil profesional…
1.
Desglosa el aspecto a mejorar en
contenidos y habilidades. Buscar la mayor concreción posible.
2.
Búsqueda formación o crea tu propio plan
de acción.
3.
Oblígate a usar lo que no dominas aunque
no estés preparado. Habla en público, interviene más en las reuniones y en la
organización interna de tu equipo, no elude responsabilidades que te generen
estrés…
(*) Una nota a pie de página. La formación en grupo y presencial abre las puertas
a cosas muy valiosas: networking, relaciones, experiencias y conocimientos
inesperados … El valor añadido que aporta es mucho más alto que una formación
en línea.
Mi
experiencia personal
Escribir en este blog me ha permitido
crear una vía para mejorar mi forma de comunicar a los demás, de crear una
marca personal y ampliar mi red de contactos.
Implicarme en actividades formativas
como la PNL o el cultivo del inteligencia emocional me ha dado recursos que
puedo utilizar en el día a día para ser más asertivo con mi equipo y mi red.
Un objetivo requiere
compromiso, tiempo y energía. Un objetivo es un gran salto adelante
Hace tiempo dejé de fijarme grandes
objetivos. Su exigencia me privaba de otras cosas de valor.
Un objetivo condiciona y polariza tu vida. Te absorbe y eso pesa. No me funciona moverme de
esta forma. Me refiero a grandes objetivos, resultados en uno o dos años vista.
El último gran salto adelante que di me
dejó agotado y decidí cultivar habilidades, al menos durante una temporada. Eso
se fue prolongando y prolongando hasta hoy.
Una persona productiva sabe lo que
quiere y yo ser lo que quiero. La vida que llevo ahora mismo, desarrollar
software y vivir una vida tranquila con una pizca de crecimiento personal. Soy
tan intrépido como la estanquera de la esquina pero es lo que me gusta.
Conclusión
Definir un objetivo es todo un arte. Es
complejo combinar ambición y realismo por no hablar de cómo transforma tu
rutina. Siempre hablamos de lo que es importante y lo urgente en nuestra
actividad, un objetivo nos proporciona esa distinción:
“La actividad relacionada con un objetivo es
importante al ser lo que uno persigue. Siempre habrá algo urgente pero nunca
será tan significativo”
Pero sigo pensando que moverse
únicamente por objetivos es irracional, es necesario algo más que obtener
resultados.
El hecho de implicarse en nuevas
actividades te permite abrir un nuevo espacio. Contacto con nuevas personas
(networking) y adquirir nuevas habilidades. ¿Qué te aportarán este nuevos
contactos? ¿Cómo cambiará tu rutina la experiencia vivida?
El objetivos son importantes para obtener resultados
concretos, un sistema lo es para ampliar tus recursos y crecer como persona. Ambos son formas complementarias para conseguir lo que uno quiere.
¿Vosotros que opináis?
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